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13 de abril de 2012

Influencia psicológica del tipo de parto...


Las diversas aproximaciones al embarazo y parto y su influencia en la vida futura de ese nuevo ser, tienen un gran interés. En estos días he estado informandome de la aproximación de la biodescodificación, y la encuentro de lo más reveladora.

Os pongo dos ejemplos:

  • Cuenta que si alguien nace por cesárea, pero habiendo iniciado el parto, en su inconsciente se graba que siempre ha de venir alguien a ayúdarle a terminar la tarea que inicia. No sé si todos los que han nacio por cesarea sienten eso, pero yo nací justo así. Inicié el parto, pero si no hubieran hecho dicha cesárea, una de las dos o tal vez las dos hubieramos muerto. Y esa sensación de que alguien venga a ayúdarme a terminar, la he tenido muy a menudo. Al punto tal que varias cosas que inicié y que nadie me ayudó, las dejé a medias. Yo conseguí liberarme de ese patrón, que evidentemente sabía que lo tenía, pero desconocía "su procedencia". Esta teoría ha explicado algo que yo he vivido...
  • El otro caso es alguien que ha nacido con el cordón alrededor del cuello, pero ha nacido de forma natural. Cuando le están tratando en biodescodificación, le dicen que le pregunte a su madre por el embarazo, qué sentía la madre y qué estaba pasando en ese momento. Descubre que su madre estaba muy enfadada con su padre, y se sentía asfixiada. Yo conozco dos casos más que han nacido con el vuelta de cordón, y en ambos casos las mamás se sentían asfixiadas y tenían dificultades con su pareja.

Evidentemente, ésto es una aproximación que aún carece de validación ciéntifica, puesto que por el momento está en fase de investigación. Más me resulta muy interesante, porque en estos ejemplos y en otros que he visto en mi práctica clínica, son bastante concordantes.

Descubrir patrones inconscientes es sencillo si observamos la trayectoria de nuestra vida. Cambiarlos también es sencillo, a condición de que queramos hacerlo. Pero lo más apasionante en estos casos es descubrir que cada vez se mira con más interés el período intrauterino, descubriendose desde diferentes puntos de vista, que tiene una gran influencia en la vida de cada persona.

Teresa García.
Psicóloga Clínica.

30 de marzo de 2012

Madre e hijo, "un mismo ser"


Sé que esto puede parecer obvio, pero mientras el bebé está en el vientre materno es "uno" con la mamá. Siente lo que ella siente, escucha lo que ella escuche, come lo que ella coma, desea lo que ella desee...

Cuando una persona siente dolor físico o emocional, la memoria de las células "guarda" en sus "bancos de datos" la información, para próximas ocasiones. Por eso, cuando una persona hace terapia psicológica, al día siguiente puede tener dolores, algo así como "agujetas" de hacer "ejercicio".

Evidentmente, el feto en formación, está compuesto por células, que tienen la capacidad de guardar información, valga la redundancia. Por lo tanto, es importante que las mujeres, cuando llevamos un ser en nuestro vientre, tengamos cierta consciencia de nuestras emociones. Las células de un bebé recién nacido, habrán guardado la información "física y emocional" del cuerpo que le llevó dentro durante nueve meses aproximadamente.

Prepárate para ser mamá, y prepara a tu bebé con la información más armónica con la que comenzar una nueva vida.

Teresa García.
Psicóloga clínica.

9 de marzo de 2012

No soporto a mi madre!!!


La maternidad es un nuevo florecer, uno que se asemeja mucho a una "visita sorpresa". Un sobre cerrado, que una vez abierto, es difícil cerrar. Muchas personas no tienen idea de qué van a encontrar allí. Y como todas las sorpresas, a veces son positivas, pero otras veces no tanto.

En una etapa en la que es muy importante el apoyo de la familia cercana, tanto durante el embarazo, como durante los primeros años de vida de los bebés, muchas mujeres encuentran sentimientos que no saben con quién podrán compartir. Mi abuela decía que la mujeres embarazadas, y en pueperio podían "aborrecer" a tal extremo a algunas personas, que no podían ni "verlas". Entre esas personas nombraba al marido, y a la madre. Ella lo justificaba, decía que "son cosas" de esa etapa.
Como niña me parecía "raro", aunque ahora cómo adulta y profesional de la psicología, comprendo que es algo un "pelín" más complicado que la revolución hormonal.

Me resulta muy frecuente encontrar personas que han tenido una relación difícil con sus progenitores, mientras fueron pequeñas. Crecieron y en unos casos "hicieron las paces" con ellos. Otras veces simplemente ese tema se ocultó bajo la alfombra. Pero durante el embarazo y el puerperio, no soportan a la persona con la que a nivel razonativo ha "resuelto" el "trauma infantil".

Entonces florecen emociones que no saben cómo gestionar. Además la cultura les ha inculcado que las madres y padres son personas dignas a las que hay que respetar. Si a una niña, a un niño, se le "ocurría" decir que su padre/madre, es "malo", recibía una dura reprimenda. Todas esas experiencias tienen un gran contenido emocional. Por lo tanto se graban "a fuego" en el mundo emocional, a una edad muy temprana. Así, durante el embarazo y puerperio, las emociones se "actualizan". Y una dura lucha emocional tiene lugar dentro de las mamás, y en muchos casos, también dentro de los papás. Las emociones de rechazo, unidas a las emociones de represión e indefensión, hacen esa etapa, ya difícil, aún más difícil.

Es importante conocer esta parte de las emociones de la mujer, y del hombre. Saber que forma parte de la naturaleza, que está poniendo todo su empeño en la "protección" de un nuevo ser. Y sobre todo la necesidad de "trabajar" esas emociones a consciencia, puesto que se constituyen en límites en la relación con los bebés. Todos sabemos que actuamos mejor cuando nos sentimos mejor, por lo tanto, si unas madres y padres, se sienten mejor, posiblemente establecerán un mejor vínculo con sus bebés, y comprenderán mejor las necesidades que se presentan en cada etapa de los primeros meses y años de vida...

Teresa Garcia
Psicologa clínica.

2 de marzo de 2012

Lactancia materna prolongada...


Ese nombre se suele dar a la lactancia materna que se extiende más allá de los dos años. Es un nombre que muestra desconocimiento de la naturaleza humana. Puesto que en las tribus, tanto de nuestros ancestros, los monos, como en las que aún perviven en nuestro planeta, viviendo sin los adelantos de la ciencia y la revolución industrial, lo "normal", es que el niño/niña, observad que no digo bebé, se destete entre los cuatro y los siete años. Incluso en nuestra historia era así, hasta que llegó la revolución industrial, y la lactancia artificial.

Así cuando tienes un bebé, una cantidad de creencias, de las que no tienes conciencia, creencias implicitas, se remueven en tu interior y tienes miedo de que tu hijo no esté bien alimentado. Es importante comprender que rara vez nos hablan mientras crecemos sobre lactancia. Difícilmente hemos visto amamantar a un bebé en nuestra cultura. Las películas se esfuerzan en transmitir imágenes de bebés tomando biberón. Dado que nuestro "inconsciente" percibe muchos más datos que nuestro "consciente", eso se graba de forma incosciente y se constituye en una inseguridad en la lactancia.

Además, los comentarios que escuchamos alrededor, no ayudan a mejorar la situación. Si comprendemos que la mayoría de personas tienen estas creencias implícitas, valga la redundancia, pues tenemos la "situación servida". Esa en la que se escuchan frases desde: "ese niño llora porque tiene hambre" (creencia implicita doble: 1. el niño tiene que estar en silencio en la cuna, solo tres horas. 2. La mayoría de niños no se alimentan bien con la "teta"), "es muy mayor para tomar mamar" ("sólo hasta los seis meses han de tomar teta"), "estas creandole a tu hijo una adicción" (los niños muy apegados a mamá serán menos independientes), etc.

Por si esto fuera poco, las universidades que forman a los profesionales en salud materno-infantil, olvidan formar en temas de lactancia. En psicología, por ejemplo, estudiamos todas las tribus y sus modos de vida... pero curiosamente el tema de la lactancia y la crianza de sus peques está "ausente" en la carrera. Sé que en medicina y enfermería no están mucho mejor en este tema. Así te dan el estatus de "experto" en la infancia, en tu profesión, pero no te han formado en un tema tan esencial para los primeros años de vida. Los profesionales que tenemos formación en este tema, la hemos obtenido al margen de la universidad.

Todo esto, se traduce en que los profesionales que nos atienden desconozcan temas tan interesantes como que salvo raras excepciones, cualquier madre tiene leche abundante para su bebé. Las excepciones hablan hipotiroidismo y poco más. Si a esto unimos que los "percentiles" se utilizan erróneamente como indicadores de salud, cuando son simples estadísticas comparativas de tamaños, el conflicto está servido.

Esta situación provoca que las mamás que quieren usar lo más natural, lo más cómodo y lo que su instinto le dicta, ha de tener una seguridad en sí misma a prueba de "bombas". Bombas que además lanzan personas amparan bajo un título de experto, un completo desconocimiento del tema del que están hablando.

Por eso están naciendo varios centros de información a madres y padres, dónde presentar las pruebas que los profesionales desconocen, no por desidia, sino por confianza en las instituciones que les califican como expertos.

Teresa García.
Psicóloga clínica.

24 de febrero de 2012

Apego seguro


La principal preocupación de los padres y madres es la felicidad de sus hijos e hijas. Así que cada vez más, en esta sociedad de la información, tenemos acceso a los mejores datos. Aunque en las universidades se esfuercen en que no tengamos en cuenta algunos de esos datos.

En la universidad aprendes las diferentes etapas de crecimiento y evolución de los bebés. Además aprendes los tipos de apego y sobre todo qué comportamiento maternal (o persona principal de apego) genera cada tipo de apego. Cuando un bebé recibe todo lo que necesita antes de tener un gran estres, cuando la mamá (o persona de apego principal) no es intrusiva, sino que sabe respetar las "ocuapaciones" del bebé. Por ejemplo, imagina que un bebé está "ocupado" descubriendo su pié. En ese momento llega la abuela y la mamá decide interrumpirle para que le muestre que ya dice "ajó". Ese es un ejemplo sencillo de no respetar los ritmos del bebé.

Lo más interesante es cuando te hablan de correlaciones. Y te dicen que el apego seguro correlaciona con los "mejores" resultados en la vida. Pero, después te enseñan métodos conductistas para educar a los niños, en dónde te explican como hacer lo contrario a lo que produce el apego seguro. Por ejemplo, hablan de métodos para dormir, que implican que el bebé se estrese profundamente, llorando sólo. Es decir, que la madre no responda a las necesidades del bebé. Yo invito a los profesionales relacionados con los niños a poner los datos juntos. Si es cierto, y la estadística así lo muestra, que el apego seguro correlaciona con los mejores resultados en la vida, ¿qué es lo que impulsa a los profesionales a aconsejar lo que conduce a otros tipos de apego?

Teresa García.
Psicóloga.

17 de febrero de 2012

El bebé lo necesita, pero...


Las madres, cada vez más se informan antes de tener a los bebés en sus brazos, acerca de las necesidades que esos pequeños seres tienen al nacer. Tienden a encontrar dos tipos de fuentes, unas conductistas y otras humanistas.

No es sencillo decidir cuál es la que te está diciendo lo cierto. Unas te hablan de los niños poniéndolos como "pequeños tiranos" a los que hay que domar. Además te dicen que siguiendo sus métodos tendrás niños modélicos, y se permiten advertirte qué si no lo haces así, serán los peques quienes manden en tu vida. En cierto modo tiene lógica que la advertencia sea fácil de confundir con una amenaza. Tratan de convencerte de usar ese método por el miedo. Esta es la corriente conductista de la psicología. Dice basar sus "consejos" en la evidencia ciéntifica, pero no aporta estudios que corroboren tal afirmación.
La otra corriente es más humanista. Te informa de las diferentes etapas por las que pasa una persona desde el nacimiento. Qué habilidades está adquiriendo en cada una de esas etapas, y que comportamientos son esperables. Informa de los modos en los que se cubren esas necesidades evolutivas, y tambié muestra pruebas estadísticas.

La corriente que más sigue nuestra cultura, al menos por el momento es la conductista. Así cuando una mamá, un papá, decide usar un método humanista, encuentra la oposición casi automática de su entorno. "Advertencias" contínuas de que el peque se le "subirá a la chepa", de que se convertirá en un inadapatdo, etc. La evidencia estadistica muestra justo lo contrario, si vas a una cárcel e investigas, es casi imposible encontrar una persona que haya tenido una crianza basada en la corriente humanista de la psicología.
Aún así, la presión es muy fuerte. Si has elegido una crianza más "humanista" y estás recibiendo esa presión, recuerda que no lo hacen por "tí", sino por "ellos". Con tu modo de criar estás cuestionando, sin querer, el modo conductista que ellos usan. Y así como ellos pueden crear en tí dudas sobre tus actos, ellos están dudando de la corrección de los suyos, a veces de forma consciente y otras de forma inconsciente.

Teresa García.